
Pamplona - Sep 2025
Hablar de disfunción eréctil no debería ser un tabú. Afecta a muchos hombres en distintas etapas de la vida y, aunque a menudo se asocia únicamente a la sexualidad, en realidad puede estar vinculada también con la salud física, el bienestar emocional y los hábitos de vida.
Ponerle nombre, comprenderla y abordarla a tiempo no solo mejora la vida íntima, también puede ser una puerta hacia una mejor salud global.
La disfunción eréctil se define como la dificultad persistente o recurrente para conseguir o mantener una erección suficiente que permita disfrutar de una relación sexual satisfactoria.
Puede aparecer de manera puntual —algo completamente normal en momentos de estrés o cansancio—, pero cuando se prolonga en el tiempo, conviene consultar con un profesional.
Se estima que cerca del 50% de los hombres entre 40 y 70 años experimentan algún grado de disfunción eréctil. Pero no es un problema exclusivo de la madurez: el estrés, la ansiedad, ciertos hábitos poco saludables o enfermedades crónicas también pueden provocar que aparezca en hombres jóvenes.
La disfunción eréctil puede tener un origen físico, psicológico o una combinación de ambos:
En muchos casos, cuerpo y mente se entrelazan, reforzando el problema.
El abordaje debe ser integral y adaptado a cada persona. Entre las opciones más habituales se encuentran:
La disfunción eréctil no solo impacta en la vida íntima. También puede ser un aviso del estado de la salud cardiovascular o metabólica. Acudir pronto a un especialista permite encontrar la causa, iniciar el tratamiento adecuado y prevenir complicaciones futuras.
En Clínica Pelvia contamos con un equipo especializado en rehabilitación del suelo pélvico masculino, un pilar fundamental dentro del tratamiento integral de la disfunción eréctil.
Porque cuidar de tu salud sexual es también cuidar de ti, de tu cuerpo y de tu bienestar en todos los sentidos.
Artículo de: Nerea Argüelles. Equipo Pelvia